Soy Grissel Ruiz, vocal coach, cantante y cuidadora de voces
Soy una superviviente de lesiones vocales y heridas emocionales. Mi voz, que era mi refugio, se convirtió en mi mayor reto. Pero también fue el motor que me llevó a aprender a cuidarla desde lo físico, lo emocional y lo mental.
Porque tu voz no es solo un instrumento; es una parte de tu historia, de lo que eres.

Mi historia
El canto siempre fue mi pasión, pero también mi desafío.
En mis primeros años de estudio formal, me encontré con un obstáculo que jamás imaginé: mi voz comenzó a fallar. Cada clase era una lucha. Sentía que algo no iba bien, pero no entendía qué.
Disfonías. Cansancio vocal. Notas que antes fluían y de repente desaparecían. Y un día, llegó el diagnóstico: nódulos en las cuerdas vocales.
Fue como si me cortaran las alas. Mi familia, ajena a este mundo, no sabía cómo ayudarme. Mi profesora, en quien confiaba, dejó claro que yo era un lastre para ella. Ese rechazo me dolió profundamente, pero me enseñó algo: solo quien cree en ti puede ayudarte a volar de nuevo.
Un nuevo profesor me acogió. Creyó en mí cuando yo ya había perdido la esperanza. Gracias a su apoyo, reconstruí mi técnica y logré graduarme en canto clásico.
El aprendizaje tras el desafío
Ese periodo tan difícil me marcó. Aprendí que el canto no es solo técnica, sino también emoción. Cuando tu voz no responde, no solo te sientes limitado, te sientes invisible.
A los 22 años, comencé a enseñar. En mis primeras clases, no tenía todas las respuestas, pero tenía algo invaluable: empatía. Veía en mis alumnos sus mismas dudas y miedos. Y aunque mi técnica aún estaba en construcción, sabía cómo darles confianza.
Mis clases funcionaban, pero quería ir más allá. Por eso, realicé el máster en Logopedia y el posgrado en rehabilitación de la voz. Exploré las técnicas innovadoras del canto moderno, trabajé en centros especializados con mucho prestigio en rehabilitación de la voz.
Aprendí, no solo de grandes profesionales, sino también de mis propios alumnos.
Así nació mi método, una forma de unir ciencia, emoción y experiencia para ayudar a cada cantante a encontrar su propio camino.
Mi visión del canto
El canto es un viaje hacia ti mismo.
Tu voz cuenta tu historia. Cuando cantas, no solo transmites melodías; también hablas de tus emociones, de tus miedos, incluso de tus heridas.
Siempre comparo la voz con un río. Un río puede fluir sereno, pero también puede estancarse. A veces, un obstáculo —como una piedra— puede interrumpir su curso. Mi trabajo es ayudarte a identificar esas piedras y a construir un camino para que el agua vuelva a fluir.
Cantar no es simplemente sonar bien. Es liberar tu esencia, conectar con tu interior y proyectar esa conexión al mundo. Pero esto no se logra trabajando a ciegas. Se necesita conciencia, paciencia y voluntad.
Hoy
Han pasado 23 años desde que empecé a enseñar y 30 desde que decidí profesionalizar mi canto. En este tiempo, he acompañado a cientos de cantantes en México y España, ayudándoles a reencontrarse con su voz.
He visto cómo un cantante pasa de la frustración al empoderamiento. Cómo alguien que dudaba de sus capacidades termina enfrentándose a un escenario con confianza y alegría.
Ahora, quiero que tú seas el próximo. Porque tu voz merece ser escuchada, y tú mereces sentirte pleno al cantar.